El
período desde la concepción hasta el nacimiento es alrededor de
sesenta y tres días, por lo tanto, los nacimientos tienen lugar
aproximadamente desde marzo hasta mayo. Durante ese tiempo la manada
limpiará una vieja guarida o buscará una nueva localización
para crear una nueva. Buscarán un lugar cerca del agua -puesto que la
madre permanecerá en la guarida junto a sus cachorros hasta el destete,
de 4 a 6 semanas tras el nacimiento de los cachorros- y situado en un
enclave con buena visibilidad para facilitar su protección.
En
una camada europea nacen de 1 a 3 crías, el número aumenta en Norteamérica
hasta la media de 4 a 7 lobeznos, pesando aproximadamente algo menos de
medio kilo. Los lobeznos son ciegos y sordos al nacer, hasta los 8 o 12
días de vida. Sus ojos, con frecuencia azules, cambiarán la coloración
con el tiempo. Las orejas lánguidas y el pelo lanoso.
Los
cachorros pueden andar a las dos semanas de edad, una semana más tarde,
se aventuran al exterior de la guarida por primera vez , quedándose en
la entrada. La madre lobo puede permanecer normalmente cerca de sus
cachorros porque el padre y otros miembros de la manada, les traen
alimento, que regurgitan para ellos. Pasados tres meses, los
lobeznos se llaman lobatos, que alcanzarán la forma adulta al año. Sin
embargo, no se les considerará adultos hasta el año y medio de edad.
Los
lobeznos reciben muchos cuidados de su manada, que además de
proporcionarles alimento, limpieza y protección, los educa hasta la
madurez en todos aquellos aspectos de relación y supervivencia que la
cría no posee de un modo innato, o en el perfeccionamiento de los
mismos.
Por
ejemplo, el comportamiento de depredación es innato en el lobo, el
movimiento de la presa estimula la caza, o la sangre estimula el
consumo, pero no es difícil ver a un lobato con problemas a la hora de
descuartizar a su presa. Su eficacia a la hora de conseguir la
presa, matarla, seccionarla y comerla, mejorará no solo por la propia
experiencia, sino a través de la imitación de sus mayores. Los
lobeznos de dos meses tienen más habilidad para la caza que los
cachorros de zorro o coyote, la diferencia está en que los lobeznos han
tenido más tiempo para jugar, ensayar y aprender al lado de los adultos
de su manada que las crías de las otras especies.