ALIMENTACIÓN

 

 

La base de la alimentación del lobo suele ser los ungulados propios de la región que éste habite. Cuando pueden conseguirlas, los lobos prefieren presas grandes, que atrapan gracias al trabajo cooperativo de la manada, pues la mayoría de estos animales son mucho más grandes que los lobos, y difíciles de atrapar por su habilidad, rapidez, o defensas naturales (cuernas y pezuñas). 

Los lobos, sin embargo, pueden cazar presas más pequeñas como conejos, liebres, castores o pequeños roedores. Las presas más pequeñas pueden ser importantes cuando se crían  lobeznos, puesto que los lobos jóvenes,  menos experimentados, pueden ayudar a alimentar a los lobeznos y a ellos mismos, cuando la necesidad de comida es especialmente alta.

Los lobos, pueden complementar su alimentación con frutos pequeños, pájaros, batracios, reptiles e incluso insectos. El lobo también puede ser carroñero, y comer animales que encuentra ya muertos.

 

Presas Salvajes Comunes 

Medio

Animales

Región principal

Tundra 

Reno/Caribú 

Rusia, y Siberia Central

Reno semidoméstico

Norte de Europa

Pequeños roedores

Rusia (principalmente)

Castor 

Rusia, Canadá

Liebres 

 

Bosques 

Alce

Especialmente en Alaska y Yukon.

Wapiti

Canadá

Ciervos 

 Norteamérica, Europa, ( Sika en Rusia)

Corzos

Europa

Jabalí 

Sólo algunas zonas de Rusia, Italia, Croacia y Mongolia

Liebres 

 

Montaña

Rebecos

Polonia y Eslovaquia

Muflón

Especie introducida, cazada en Italia y Francia.

Cabra de Bezoar

Norte del Cáucaso y Turkmenistán

Marmota

Polonia y Eslovaquia, otra variedad es cazada en Alaska

Estepas y desiertos

Antílope Saiga

Rusia y Kajstán

Antílope Sasín, Ami 

 India

Caballo onagro

Mongolia

 Camello bactriano   Mongolia
 Gacela de cola         negra   Mongolia
Carnero de Argali   Mongolia

Gacelas

Próximo Oriente, Israel, Arabia Saudita

 

La influencia del hombre sobre el medio del lobo, ha influido también en su régimen alimentario. En las zonas en las que los ungulados salvajes han desaparecido, el lobo puede atacar al ganado o a otros animales domésticos. Sin embargo, cuando abundan los ungulados salvajes, los lobos los prefieren a los animales domésticos, aún cuando estos últimos sean más numerosos, o se encuentren sin vigilancia; de modo que en las zonas en las que la población de ungulados salvajes se ha empezado a recuperar, los ataques al ganado por parte de los lobos han disminuido considerablemente.

 

En territorios dónde la presencia humana es más densa, los lobos también pueden acercarse a las poblaciones en busca de alimento, por ejemplo, frecuentando los vertederos. Se han documentado casos de lobos que descendían a las playas en busca de los restos de pescado dejados por los pescadores. En época de escasez  incluso se acercaban para lamer el sebo con el que los marineros untaban los palos de las barcas, o las ruedas de los carros. También en época de escasez habrían buscado los restos de pezuña dejados allí dónde se herraba a los animales, y visitado los mataderos, o aquellos espacios destinados a la matanza de animales domésticos, en busca de sangre y otros despojos.