El lobo en la
mitología romana está asociado a Marte, dios de la guerra, como el
mismo dios, en otros países, evocará también una idea de fuerza mal
contenida, gastándose con furor, pero sin discernimiento.
GRECIA
En Grecia el
lobo se asocia fundamentalmente a a figura del dios Apolo. Delphos
(antiguamente Liconia) había sido fundada por los supervivientes de un
diluvio, guiados por los aullidos de los lobos. Pausánias narra la
historia en la que un saqueador del santuario de Apolo fue muerto por un
lobo, que no dejó de aullar hasta que las gentes acudieron al lugar y
encontraron el tesoro secuestrado, devolviéndolo al templo y erigiendo
allí un lobo de bronce junto al altar mayor. En otro episodio, Apolo
tubo un hijo con la hija del rey Minos, Miletos pero éste fue
abandonado y recogido por una loba hasta que, posteriormente fue
recogido por unos pastores; de este modo fue como el fundador de Mileto,
en Asia Menor, pudo sobrevivir.
El lobo también
fue una de las formas atribuidas a Zeus (Lykaios), a quien se
propiciaron sacrificios, para poner término a las sequías y plagas
naturales de cualquier especie.
El lobo como
divinidad infernal existe también en la mitología grecolatina :
la loba de Mormólice, nodriza de Aqueronte (el barquero de los
infiernos); también Hades, señor de los infiernos, se reviste
con un manto de piel de lobo, y entre los etruscos, el dios de la
muerte tiene orejas de lobo.
ESCANDINAVIA
La boca del
lobo, en la mitología escandinava, es un símbolo de reintegración cíclica,
similar al que encontraos en la india, Skoll y Hati son gigantes en
forma de lobos que persiguen al sol y a la luna,y eran causa de los
temidos eclipses, en los que se los hubieran tragado, de no ser por los
hechizos forjados contra ellos. A Fenrir, el lobo gigante, únicamente
la magia de los enanos logrará contenerlo un tiempo, hasta la batalla
final, en la que éste se liberará y se enfrentará al dios Odín,
derrotándolo, y muriendo a su vez a manos de su hijo.
Sin embargo,
Odín, el dios principal, también se asocia al lobo en múltiples
ocasiones, llegando a adoptar su forma. Lo acompañan siempre dos lobos,
Gere y Freke, a los que alimenta en el banquete de los guerreros que han
muerto con honor, en el Valhalla.
El lobo también
está asociado a la imagen del Berserk, un guerrero ritualmente
metamorfoseado en animal, llevado por un furor agresivo que lo hacía
invencible.
INDIA
En el Rigveda
el devoto le pide al sol, dios Pushan, que aparte del camino del hombre
piadoso al hombre pernicioso; en otro himno, se habla de la codorniz
prisionera en la garganta del lobo Vrika, posteriormente
liberada; aquí la codorniz es un símbolo de luz, y la boca del lobo
las tinieblas, los infiernos; la liberación de las fauces del lobo es
la aurora, la luz iniciática que sucede al descenso a los infiernos.
Sin embargo,
en la civilización hindú, el lobo también es héroe, así, en la
epopeya del Mahabharata, Vridokara (vientre de lobo)
representa el valor, el honor y la victoria del héroe.
MONGOLIA
En esta zona,
el mito del lobo azul reviste una fundamental importancia; el lobo azul,
Bortä-Tchino, o lobo celeste simboliza la luz uránica, el
rayo; es la pareja de la cierva blanca o leonada, que representa a la
tierra, en la unión sagrada de tierra y cielo, padres de la dinastía
Khan, de la cual sería descendiente Gengis Khan.
TURQUÍA
Una leyenda
explica cómo un pueblo fue masacrado, salvándose sólo por descuido un
niño, que sería recogido por una loba y protegido en su guarida.
Posteriormente la loba se convertiría en su mujer, y la descendencia de
ambos sería el origen de los primero turcos. Cada año, se ofrecían
sacrificios en la gruta en la que la loba habría dado a luz a los
antepasados, lo que nos recuerda a las lupercales romanas, y al igual
que entre los romanos, entre los turcos el lobo es un símbolo
propiciatorio de fecundidad. En Anatolia, aún se ve a las mujeres estériles
invocar al lobo para tener hijos. En Kamchatka, en la
fiesta anual de octubre, se fabrica una imagen del lobo de heno y se
conserva un año con el fin de que despose a las jóvenes de la aldea.
EGIPTO
Los egipcio
tenían un dios lobo de los muertos, llamado Upuaput, "el
que abre camino", encargado de guiar la barca del sol en su
desplazamiento nocturno. Upuaput tenía una ciudad que
posteriormente los griegos llamarían Licópolis. Según Diodoro de Sicília,
un ejército de lobos habría detenido una invasión etíope sobre el
territorio, y el nombre conserva el recuerdo de la victoria de los lobos
sobre el enemigo.
Cuando el dios
lobo era invocado por los vivientes, los conducía por múltiples
pruebas hasta llegar al camino de los Bienaventurados, lugar dónde
Osiris los acogía e impartía sus enseñanzas. También, según Diodoro
de Sicilia, el mismo Osiris resucita en forma de lobo para ayudar a Isis,
su esposa, y Horus, su hijo, a vencer a su malvado hermano Set.
INUITS
Una leyenda
cuenta que al principio sólo existieron una pareja de humanos, sin
animales; y la mujer pidió a Kaïla, dios del cielo, que poblara la
tierra. Éste mandó perforar un agujero en el hielo, como los empleados
en la pesca y de allí salieron todos los animales, el último de los
cuales, y más preciado, fue el caribú que daría alimento, pieles y
otros enseres a la comunidad. Sin embargo, al cazar a los mejores,
pronto no quedaron más que los enfermos o débiles. Entonces la mujer
volvió a pedir ayuda y, por el mismo sistema, pescó al lobo, enviado
por Amorak (el espíritu del lobo), para que devorara a los animales débiles
y mantuviera la calidad del caribú.
CHINA Y
JAPÓN
La China
igualmente conocía un lobo celeste (la estrella Sirius), guardián del
palacio celestial (la Osa mayor). El carácter polar se encuentra en la
atribución del lobo al norte. Este papel guardián da lugar al aspecto
feroz del animal. En ciertas regiones del Japón fue invocado como
protector.
Bibliografía
:
Jean
Chevalier, Alain Gheerbrant. Diccionario de Símbolos.
Editorial. Herder, Barcelona, 1988
Jean
Marc Landry, El lobo, Ed. Omega, Barcelona, 2004
Massimo
Izzi; Diccionario ilustrado de los monstruos, Editorial
José de Olañeta, Mallorca, 2000.